Estrella Palacios ilumina la Plazuela Zaragoza con su vibrante danzón

Estrella Palacios ilumina la Plazuela Zaragoza con su vibrante danzón

La Presidente Municipal Celebra la Tradición del Danzón en Mazatlán

Mazatlán, Sinaloa.– En un ambiente lleno de música, risas y entusiasmo, la presidenta municipal Estrella Palacios Domínguez se unió a las tradicionales tardes de danzón en la Plazuela Zaragoza. Este evento, que se celebra cada jueves, reúne a una comunidad de adultos mayores que mantienen viva esta hermosa tradición.

Un Encuentro para Celebrar la Vida

“Qué alegría y qué talento tienen”, expresó la alcaldesa, resaltando que estas reuniones no solo son para bailar, sino también para disfrutar, socializar y dejar atrás las preocupaciones del día a día. La atmósfera festiva permitió a los asistentes compartir y disfrutar de momentos únicos juntos.

Potenciando el Liderazgo Femenino

En su discurso, Palacios Domínguez subrayó la importancia del rol de las mujeres en la construcción de una sociedad que ofrezca más oportunidades. Afirmó que gracias a sus esfuerzos, hoy en día más mujeres están en posiciones de liderazgo, destacando su propio papel como la primera presidenta municipal electa de Mazatlán.

Un Testimonio de Energía y Entusiasmo

La tarde se transformó en una celebración de comunidad y tradición, donde los llamados “jóvenes de la tercera edad” demostraron que la energía, el entusiasmo y las ganas de vivir no tienen límites de edad. Esta actividad se ha vuelto un símbolo de la unión y la alegría entre los vecinos de Mazatlán.

Conclusión

La participación de Estrella Palacios en esta tradición del danzón no solo enriquece la cultura local, sino que también fortalece los lazos entre los ciudadanos, resaltando la importancia de celebrar la vida en comunidad.

  • La presidenta municipal se une a las tardes de danzón en Mazatlán.
  • Los encuentros son una oportunidad para disfrutar y socializar.
  • Se reconoce el papel de las mujeres en el liderazgo comunitario.
  • La tercera edad demuestra que la energía y el entusiasmo no tienen edad.