Reflexiones sobre la Economía Mexicana: Un Cambio en la Narrativa
Recientemente, me he sentido indignado por la cobertura de la economía mexicana por parte de The Economist en un artículo titulado “La economía rota de México”. La imagen mostraba a un hombre a caballo frente a botellas de cerveza mexicana, lo que considero una representación insultante. Este artículo fue tan provocador que incluso el gobierno mexicano emitió una respuesta formal. En las muchas conversaciones que mantengo sobre México, me doy cuenta de que, especialmente entre los mexicanos más adinerados, existe una especie de negación sobre los cambios que está experimentando el país. Muchos se muestran pesimistas y anclados en el pasado, afirmando que “México va directo al abismo”, pero cuando se les pide datos que respalden sus opiniones, suelen carecer de ellos. Para ellos, parece ser más un “sentimiento” que una conclusión basada en datos. Suelen no tener nada positivo que decir sobre la situación actual del país, y disfruto debatir con quienes consideran mudarse a España en busca de mejores oportunidades (una idea que he escuchado más de una vez).
Sin embargo, para aquellos que tienen una mente abierta y aprecian la complejidad del mundo, hay señales del rápido cambio en México. La semana pasada, por ejemplo, apareció una noticia fascinante que plantea una curiosidad: ¿cuál crees que fue la mayor exportación de México el año pasado?
Piensa un momento. Muchas personas podrían responder cerveza o tequila. Otros podrían mencionar productos agrícolas, petróleo, automóviles o autopartes. La respuesta, sorprendentemente, es el equipo de tecnología de alta gama. Por primera vez, este equipo de alta tecnología se convirtió en la principal exportación de México en 2025, con un crecimiento del 145% el año pasado.
Dos noticias más relacionadas con la alta tecnología también captaron mi atención. Una es sobre un cable de fibra óptica que se está construyendo entre Phoenix, Arizona, y Querétaro; la otra, sobre un superordenador que pronto se lanzará en el país, ¡uno de los diez más potentes del mundo! Este cable está diseñado para aplicaciones de alta demanda, y la empresa está en conversaciones con gigantes como Microsoft, Google y Amazon, quienes están construyendo centros de datos multimillonarios en Querétaro. No hace mucho, los locales bromeaban llamando a la ciudad “Puebl-étaro”, en referencia a su atmósfera de pueblo pequeño, pero hoy Querétaro se ha convertido en un centro tecnológico vibrante, atrayendo talento de todo el mundo y transformándose en una de las ciudades más costosas del país.
La narrativa puede cambiar rápidamente. Después de un mísero crecimiento del PIB del 0.8% el año pasado, muchos economistas predecían que las políticas de Sheinbaum llevarían a años de crecimiento lento. Sin embargo, a solo unos meses del nuevo año, los analistas han comenzado a modificar sus proyecciones para 2026. Tanto BBVA como Barclays han elevado sus estimaciones, y el Ministerio de Finanzas de México prevé que este año podríamos alcanzar un crecimiento de hasta el 2.8%. La inversión extranjera directa alcanzó un récord el año pasado, y ya se han hecho importantes anuncios nuevos este año.
¿Regresarán los “espíritus animales” a la comunidad empresarial en México? Un análisis interesante sobre este tema fue publicado por MND, destacando los cambios demográficos en el país, especialmente la tasa de fertilidad y la estructura familiar moderna. La tasa de fertilidad para las mujeres mexicanas ha caído de 6.8 hijos a 1.9 en solo dos generaciones. Además, el artículo señala que las mujeres se casan en promedio a los 32 años, y los hombres a los 35. Estas tendencias demográficas son producto de múltiples factores, más comunes en países de ingresos medios y más desarrollados.
Finalmente, quiero resaltar un ejemplo muy visible de los cambios en el país, que es objeto de diferentes interpretaciones. La semana pasada, Monterrey, en el norte de México, inauguró su nuevo edificio más alto. La “Torre Rise”, aún en construcción, no solo será el más alto de México, sino también el más alto de América Latina, el segundo más alto de las Américas (después del One World Trade Center en Nueva York) y el decimotercer más alto del mundo. No sugiero que “un edificio alto = poder económico”, pero edificaciones de esta magnitud son, sin duda, un indicativo de la confianza de los inversionistas.
Lejos de la imagen de un caballo cansado frente a botellas de cerveza polvorientas, me pregunto: ¿tú también ves estos cambios? Y si es así, ¿consideras que el vaso de México está medio lleno o medio vacío?
Conclusión
La economía mexicana está en un proceso de transformación evidente, impulsada por un crecimiento en el sector tecnológico y cambios demográficos significativos. Aunque persisten visiones negativas, es innegable que el país está evolucionando hacia nuevas oportunidades.
- La exportación de equipos de alta tecnología superó por primera vez a otros productos tradicionales.
- Se están realizando importantes inversiones en infraestructura tecnológica, atrayendo a empresas globales.
- Las tendencias demográficas indican un cambio en la estructura familiar y el embarazo en México.
- La construcción de rascacielos refleja la creciente confianza en el futuro económico del país.

