¿Puede México revitalizar a América? Una introducción sobre China

¿Puede México revitalizar a América? Una introducción sobre China

Oportunidades Comerciales en América del Norte: Cuerpo y Esencia

La semana pasada, exploré los marcos ideológicos que están configurando las políticas comerciales y económicas en EE. UU. En esta ocasión, nos adentraremos en el impacto del ascenso de China y cómo eso ha moldeado el panorama internacional. Pero antes de revelar el análisis que nos atañe, es fundamental entender la magnitud de esta oportunidad, comenzando por el principal motor detrás de estas políticas: China.

Cambios en el Sistema Económico Global

En los últimos 20 años, hemos presenciado tres transformaciones significativas que han moldeado el sistema económico y comercial global:

1. Capacidad de manufactura

Hace dos décadas, la participación de EE. UU. en la producción manufacturera global era casi tres veces mayor que la de China. Hoy, China produce aproximadamente el doble que EE. UU.

2. Participación en el mercado de exportación

Previo a su incorporación a la Organización Mundial del Comercio, China representaba un modesto 3% de las exportaciones globales, mientras que América del Norte tenía cerca del 20%. Actualmente, China ocupa aproximadamente el 12%, mientras que América del Norte se sitúa alrededor del 14%.

3. Dominio en el comercio global

Hace 20 años, alrededor del 80% de los países comerciaban más con EE. UU. que con China. Hoy en día, casi el 70% comercia más con China.

La Conclusión Errónea

A menudo, la conclusión más común que se extrae de estos datos es que China se ha convertido en la “fábrica del mundo”. Sin embargo, al observar a dónde van las exportaciones chinas, la realidad cambia. EE. UU. es, de lejos, el mayor socio comercial de China, superando por más de tres veces a su siguiente socio, Japón (excluyendo a Hong Kong).

Esto debería servir como un llamado de atención. La verdadera pregunta no es si EE. UU. puede competir con China de manera individual, sino cómo América del Norte puede competir en conjunto.

¿Qué Significan Realmente Estos Números?

En resumen, en solo dos décadas, China ha logrado una expansión en producción, crecimiento económico y participación en el mercado global como ningún otro país en la historia humana. Al entrar en la OMC, la integración y producción en América del Norte estaban en una trayectoria ascendente; algunos incluso podrían haber predicho un crecimiento exponencial. Sin embargo, con la llegada de China, América del Norte se estancó. EE. UU. comenzó a externalizar empleos, tecnología e innovación hacia China y otras economías asiáticas, cambiando su enfoque. Aunque la situación no fue desastrosa para América del Norte, nunca hemos explorado seriamente cómo podrían haber sido las cosas de manera diferente.

La Oportunidad que Se Presenta

Volviendo a los números, es importante poner la oportunidad en perspectiva. En los últimos siete años, la participación de China en las importaciones de EE. UU. ha disminuido 8 puntos porcentuales. ¿Quién ha sido el gran beneficiario? México, que ha capturado dos de esos ocho puntos en los últimos tres años.

Este cambio ha generado una conversación prolongada entre empresarios y analistas, que comienza generalmente diciendo: “Nearshoring, friendshoring, ally-shoring — elige tu favorito, pero esta es una oportunidad histórica.”

Expectativas y Crecimiento en México

Lo que hace esto aún más notable es que durante esos mismos años, México no ha mantenido una política económica pro-inversión. De hecho, se podría argumentar que ha sido lo contrario. El crecimiento económico ha sido débil —y estoy siendo generoso con esa afirmación—. A pesar de esto, la inversión extranjera directa sigue rompiendo récords, los parques industriales operan a plena capacidad y las exportaciones hacia EE. UU. continúan en ascenso. Actualmente, México es el principal socio comercial de EE. UU., tanto en exportaciones como en importaciones.

Un Último Dato Revelador

Para resaltar la magnitud de lo que está en juego, consideremos que China tiene aproximadamente 2 mil millones de metros cuadrados en parques industriales, mientras que México cuenta con alrededor de 100 millones. Si México lograra capturar solo el 5% del espacio industrial de China, duplicaría su capacidad industrial de la noche a la mañana (sí, comprendo las diferencias geográficas, solo tengan paciencia).

Reflexiones Finales

Es imposible condensar todo esto en unos pocos párrafos, pero el mensaje es claro. América del Norte tuvo la oportunidad de convertirse en la potencia mundial en tecnología, manufactura e innovación alrededor del año 2000, pero esa oportunidad se nos escapó de las manos.

La buena noticia es que no está perdida para siempre. Sin embargo, recuperarla requerirá coordinación, confianza y un trabajo serio en múltiples áreas. Próximamente compartiré mis pensamientos sobre cómo y dónde podemos avanzar.

Conclusión

Para resumir, el ascenso de China ha redefinido la dinámica del comercio mundial. Esto presenta tanto desafíos como oportunidades, especialmente para México y América del Norte en su conjunto. Estar atentos y actuar de manera conjunta será crucial.

  • China ha logrado el crecimiento más rápido en la historia moderna en producción y economía.
  • La participación de China en el comercio de EE. UU. ha disminuido, beneficiando a México.
  • La inversión extranjera en México sigue en aumento, a pesar de un entorno económico desafiante.
  • La recuperación de la competitividad de América del Norte no es imposible, pero requiere colaboración.